PORTADA

Se supone que cuando alzas la voz para dirigirte a muchos, has meditado previamente si lo que vas a decir es pertinente y justifica la atención que reclamas. Claro que los demás no podrán juzgarte hasta que no te escuchen. Por eso tramité una Licencia de Apertura Provisional para seis meses. Me gustaría creer que, al cabo del plazo que se me ha concedido, voy a ser tan honesta como para cerrar este blog y dejar de molestar, si constatara que aquí no hay más que cuentos sin sentido. No sé qué ocurrirá. No soy tan estúpida como para tener una certeza. Solo tengo claro que la lucidez es un don que esquivamos por lo mucho que hiere.

 

P.S. del 21 de agosto de 2019:

Casi año y medio después de tramitar esa Licencia de Apertura Provisional, ya he encontrado los avales suficientes para mantener abierto este blog. Son pocos, anónimos lectores. Un goteo de uno o dos diarios. No sé de dónde salen ni cómo llegan hasta aquí, ya que no molesto en redes, ni me molesto en tocar puertas mendigando un ¡Léeme, léeme! Ellos -su click- justifican la existencia de estas páginas. Seguimos.